El segmento de los SUV-E premium eléctricos se ha convertido en el laboratorio donde las marcas alemanas ensayan lo que entienden por "coche eléctrico maduro". Ya no basta con anunciar 500 o 600 km de autonomía WLTP. Lo que separa a un buen SUV-E de uno mediocre a estas alturas —2024 mediado, con la curva de adopción todavía renqueante en España según ANFAC— es lo que ocurre a 120 km/h con la batería al 30% y 200 km hasta el próximo cargador. Ahí es donde se juega la partida.
Antes de entrar en materia, una nota editorial: hemos dejado fuera de la comparativa la propuesta de BYD en este segmento. El fabricante chino ha ganado terreno con rapidez en accesibles y medios, pero a nuestro juicio su oferta en el escalón premium-eléctrico todavía no equilibra imagen de marca, red de servicio y refinamiento dinámico al nivel que sí ofrecen los dos protagonistas de hoy. Volveremos sobre BYD cuando el planteamiento madure. Ahora, al lío.
Por qué esta comparativa: gestión térmica y consumo real por encima de las fichas WLTP
El homologado WLTP es útil para comparar entre coches, pero engaña como referencia para viajes. Un SUV-E de 2,5 toneladas rodando a 120-130 km/h por autovía castellana en enero, con calefacción a tope y una parada de carga DC cada 250 km, no consume lo que dice la ficha. Consume entre un 25% y un 40% más. Y ahí, la gestión térmica de la batería —cómo el coche mantiene las celdas en su ventana óptima de 20-40 °C durante marcha rápida y durante la carga rápida posterior— pesa tanto o más que los kWh brutos instalados.
Es el ángulo real de esta pieza. No cuál acelera más. Cuál gestiona mejor la energía cuando la usas de verdad.
Mercedes-Benz EQE SUV desde aproximadamente 83.400 €
El EQE SUV 300 se apoya en la plataforma EVA2, la misma del EQS, adaptada a un formato SUV de gama alta pero con un enfoque claramente eficientista. Tracción trasera, un solo motor, batería de 90,5 kWh útiles y una cifra de autonomía WLTP que se acerca a los 580 km. Sobre el papel, un planteamiento sensato: menos potencia, menos peso rotatorio, mejor Cx —Mercedes lleva años obsesionada con la aerodinámica en su gama EQ y aquí se nota— y una eficiencia declarada por debajo de los 20 kWh/100 km en ciclo mixto.
En autovía, con crucero a 120 km/h real, nuestras estimaciones apuntan a un consumo que se mueve en la franja de 22-24 kWh/100 km, dependiendo mucho de temperatura ambiente y viento. Eso deja una autonomía práctica de en torno a 380-410 km, cifra respetable para un SUV de este tamaño y peso.
La gestión térmica de Mercedes en esta generación merece un apunte: la bomba de calor viene de serie en toda la gama EQE SUV española, y el precondicionamiento activo de batería —el sistema que calienta las celdas antes de llegar al cargador si el destino programado es un HPC— funciona de forma transparente cuando usas el navegador nativo. Si cargas sin preparar la batería, la curva de carga DC cae de forma notable. Ese es el matiz que muchos usuarios no ven al leer la ficha.
| Potencia kW | Potencia CV | Velocidad máx. | Autonomía | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| ≈200 kW | ≈270 CV | ≈210 km/h | ≈580 km | ≈18-20 kWh/100 km WLTP | Cero | Eléctrico |
BMW iX desde aproximadamente 88.700 €
El iX xDrive45 juega otra liga en planteamiento. Dos motores, tracción total, unos 410 CV y una batería más grande, de 100,5 kWh útiles. La filosofía es distinta: BMW asume más peso y más potencia, y compensa con una arquitectura eléctrica de 400 V pero con un sistema térmico bien resuelto y —esto es lo interesante— un enfoque de gestión de energía que prioriza el confort de uso sobre la eficiencia absoluta.
A 120 km/h de crucero real, el iX se sitúa, por lo que hemos visto en pruebas de referencia del sector, en una franja de 24-26 kWh/100 km. Más que el Mercedes, sí. Pero como parte de una batería mayor, la autonomía práctica en autovía sale bastante pareja: en torno a 400-420 km. La ecuación cierra por volumen de kWh, no por eficiencia.
En gestión térmica, el iX aprovecha un circuito de refrigeración por líquido bien dimensionado y una curva de carga DC que se mantiene por encima de los 150 kW en una ventana amplia del SoC, siempre que la batería llegue caliente. Aquí el precondicionamiento vía iDrive también es automático si programas ruta con parada de carga. La diferencia práctica con el EQE SUV, para mi gusto, es sutil: ambos son coches "de autopista" bien resueltos, pero el iX pide un consumo mayor a cambio de más margen de potencia y tracción total.
| Potencia kW | Potencia CV | Velocidad máx. | Autonomía | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| ≈300 kW | ≈410 CV | ≈200 km/h | ≈600 km | ≈20-22 kWh/100 km WLTP | Cero | Eléctrico |
Cómo funciona la gestión térmica: el esquema mental
Para entender por qué esta pieza es tan importante, un esquema rápido. La batería de un eléctrico premium opera de forma óptima entre 20 y 40 °C. Fuera de esa ventana pasan dos cosas: por debajo, la resistencia interna sube y la carga DC se estrangula (a 5 °C reales, un pack sin precondicionar puede caer a 50 kW cuando podría entregar 150 kW). Por encima, el BMS reduce potencia para proteger celdas.
Ambos coches usan refrigeración líquida activa con bomba de calor. La diferencia real no está en el hardware —los dos están al nivel— sino en el software: cuándo decide el coche empezar a calentar o enfriar el pack, con qué agresividad, y qué información le pasa el navegador al sistema térmico. Mercedes es más conservadora; BMW, algo más reactiva. Ninguna filosofía es superior en absoluto — dependen del uso.
Consumo real en autovía: el dato que importa
Resulta que, más allá del marketing, la eficiencia a 120 km/h ronda para ambos entre el 18% y el 25% por encima del WLTP. El EQE SUV sale mejor parado en cifras absolutas de consumo; el iX compensa con más batería. Para un usuario que haga 25.000-30.000 km al año con un peso importante de trayectos largos, la diferencia real en tiempo de viaje entre uno y otro, incluyendo paradas de carga, se queda en minutos, no en horas.
Tabla resumen y puntuación
Los precios indicados son PVP recomendado por el fabricante, sin considerar descuentos del concesionario, campañas puntuales ni ayudas a la compra (Moves III, principalmente).
| Modelo | Potencia | Batería útil | Autonomía WLTP | Precio desde | Eficiencia autovía | Gestión térmica | Puntuación global |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Mercedes-Benz EQE SUV 300 | ≈270 CV | ≈90,5 kWh | ≈580 km | ≈83.400 € | 9/10 | 8,5/10 | 8,7/10 |
| BMW iX xDrive45 | ≈410 CV | ≈100,5 kWh | ≈600 km | ≈88.700 € | 7,5/10 | 8,5/10 | 8,5/10 |
Lectura de fondo: qué implica esto para el comprador a 12-24 meses
El segmento SUV-E premium se está bifurcando. Por un lado, planteamientos como el EQE SUV 300 apuestan por eficiencia y autonomía real. Por otro, el iX xDrive45 defiende la vía del refinamiento y la potencia disponible sin renunciar a autonomía. Ambas son válidas — y ambas seguirán vigentes hasta que la próxima generación de baterías (celdas de mayor densidad, arquitectura 800 V generalizada) llegue a este segmento hacia 2026-2027. Quien compre hoy, para mi gusto, debería elegir en función del tipo de uso: predominio de autovía y viajes largos favorece al EQE SUV; mezcla de dinámica, ciudad y ocasional viaje largo con más margen de tracción, favorece al iX.
Preguntas frecuentes
¿Cuál consume menos a 120 km/h en autovía, el EQE SUV 300 o el BMW iX xDrive45?
En consumo absoluto, el EQE SUV 300, por menor potencia, un motor único y una aerodinámica muy trabajada. La franja estimada se mueve en torno a 22-24 kWh/100 km frente a 24-26 kWh/100 km del iX xDrive45 en condiciones equivalentes. La diferencia real en autonomía práctica se reduce porque el iX monta una batería mayor.
¿Qué es el precondicionamiento de batería y por qué importa?
Es el proceso por el cual el coche calienta (o enfría) la batería antes de llegar a un cargador rápido para que las celdas estén en la ventana térmica óptima. Sin precondicionamiento, un pack frío puede aceptar la mitad de potencia DC de lo que aceptaría preparado. Tanto Mercedes como BMW lo activan automáticamente si programas la ruta con parada de carga en el navegador nativo.
¿La bomba de calor es opcional en estos coches?
En ambos modelos, la bomba de calor forma parte del equipamiento de serie en las versiones comercializadas en España. Es un elemento clave para preservar autonomía en invierno, ya que reduce el consumo del sistema de climatización de forma sensible frente a una resistencia eléctrica tradicional.
¿Compensa esperar a la próxima generación de baterías?
Dependiendo del uso. Si el comprador es un usuario intensivo de autovía y hace más de 25.000 km/año, la próxima ola de arquitectura 800 V y celdas de mayor densidad —esperada hacia 2026-2027 en el segmento premium— aportará mejoras claras en tiempos de carga. Para uso mixto con predominio urbano-comarcal, la generación actual ya cubre necesidades con solvencia.

