Hay comparativas de coches eléctricos que se resuelven mirando la ficha de autonomía. Esta no es una de ellas. El BMW iX xDrive45 y el Mercedes-Benz EQE SUV 300 juegan en la misma liga de precio y tamaño, pero plantean dos filosofías casi opuestas de cómo debe comportarse un SUV eléctrico premium por dentro. Uno apuesta por una arquitectura eléctrica de alto voltaje pensada desde cero; el otro traslada al eléctrico el ADN de confort silencioso de Mercedes. La diferencia no está tanto en los números —aunque los hay, y significativos— como en cómo se organiza la electrónica, qué tan lejos llegan las ayudas a la conducción y, sobre todo, cómo es sentarse delante del software cada día.
BMW iX xDrive45: desde aproximadamente 88.700 € — arquitectura 400V, iDrive 8 y una filosofía de "coche-ordenador"
El iX nació como banco de pruebas tecnológico de BMW, no como un X5 con enchufe. Esa diferencia de planteamiento se nota en cuanto se abre el capó virtual: estructura de carbono y aluminio, arquitectura eléctrica centralizada y una cantidad de potencia de cómputo que BMW ha usado para justificar actualizaciones por aire (OTA) más profundas que las de generaciones anteriores.
La versión xDrive45 monta dos motores que suman en torno a 300 kW (≈410 CV), con una batería de aproximadamente 100,5 kWh de capacidad bruta y una autonomía homologada de hasta unos 600 km. La velocidad máxima se limita electrónicamente a 200 km/h, una cifra coherente con el peso y el enfoque de eficiencia más que de prestaciones puras.
| Modelo | Potencia | Velocidad máxima | Autonomía | Batería | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|
| BMW iX xDrive45 | 300 kW / 410 CV | 200 km/h | 600 km | 100,5 kWh | Eléctrico |
Mercedes-Benz EQE SUV 300: desde aproximadamente 83.400 € — plataforma EVA2, MBUX Hyperscreen y la apuesta por la pantalla total
El EQE SUV parte de la plataforma EVA2, compartida con el resto de la familia EQ de Mercedes, y se posiciona un peldaño por debajo del iX en potencia pero también en precio de entrada. La variante 300 entrega alrededor de 200 kW (≈270 CV), con una batería de unos 90,5 kWh y una autonomía homologada que ronda los 580 km. La velocidad máxima sube ligeramente respecto al BMW, hasta unos 210 km/h.
Donde Mercedes marca diferencia es en la propuesta visual del interior: el Hyperscreen —disponible como opción en gran parte de la gama EQ— convierte el salpicadero en una franja continua de pantallas de lado a lado. Es una declaración de intenciones más que una necesidad funcional, y ahí es donde empieza la verdadera discusión de esta comparativa.
| Modelo | Potencia | Velocidad máxima | Autonomía | Batería | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|
| Mercedes-Benz EQE SUV 300 | 200 kW / 270 CV | 210 km/h | 580 km | 90,5 kWh | Eléctrico |
Arquitectura electrónica: cómo organiza cada marca el "cerebro" del coche
Aquí es donde más se separan los caminos, aunque no se vea a simple vista. BMW ha ido consolidando dominios de control en el iX hasta reducir el número de unidades electrónicas independientes, una estrategia que facilita las actualizaciones remotas y reduce puntos de fallo. El resultado práctico: el iX ha ido ganando funciones nuevas —desde ajustes de recuperación de energía hasta mejoras de climatización— sin pasar por el taller, algo que en 2021 era casi una rareza y hoy empieza a ser exigible en este segmento.
Mercedes, con el EQE SUV, apostó por una arquitectura más tradicional en su reparto de controladores, aunque ya trabaja en la plataforma MB.OS que unificará software en próximas generaciones. A día de hoy, en el EQE SUV conviven varios dominios (confort, conducción, infoentretenimiento) con una integración algo menos agresiva que la de BMW. No es un problema de rendimiento —en el uso diario no se nota una diferencia de fluidez—, pero sí condiciona cuánto puede evolucionar el coche sin intervención física a lo largo de su vida útil.
Asistencias de conducción: qué nivel de ADAS ofrece cada SUV en el día a día español
En asistencias, los dos se mueven en el terreno del Nivel 2 de automatización, el mismo marco regulatorio en el que opera prácticamente toda la oferta premium actual en España. Ni el iX ni el EQE SUV ofrecen hoy conducción autónoma homologada para nuestras carreteras; lo que cambia es la sofisticación de los sistemas de apoyo.
El BMW destaca por un control de crucero adaptativo con cambio de carril asistido y una gestión de las curvas de autopista que, en nuestra experiencia con el sistema, resulta algo más decidida al tomar decisiones de velocidad en viaductos y entradas de curva. El Mercedes, por su parte, pule especialmente el aviso de salida de carril y el asistente de atascos, con una calibración que prioriza la suavidad sobre la rapidez de reacción. Ninguno es claramente superior; son matices de calibración que se notan más en autovía larga que en ciudad.
Software de infoentretenimiento: iDrive 8 frente a MBUX Hyperscreen, dos lecturas distintas de la pantalla
Esta es, a nuestro juicio, la diferencia que más va a notar el comprador en el día a día. iDrive 8 apuesta por un diseño más minimalista, con menos elementos en pantalla y una curva de aprendizaje relativamente corta: en un par de trayectos ya se domina el menú principal. El Hyperscreen de Mercedes impresiona más a primera vista —es, literalmente, una pantalla de casi metro y medio de ancho— pero exige más tiempo de adaptación, y no siempre queda claro si tanta superficie aporta funcionalidad real o es, sobre todo, un gesto de marca.
Tampoco es la panacea en ninguno de los dos casos: ambos sistemas siguen apoyándose en Android Auto y Apple CarPlay para buena parte de los usuarios que prefieren su ecosistema de móvil al nativo del coche.
Tabla resumen comparativa
| Modelo | Potencia | Autonomía | Batería | Precio desde | Puntuación |
|---|---|---|---|---|---|
| BMW iX xDrive45 | 300 kW / 410 CV | 600 km | 100,5 kWh | 88.700 € | 8,3/10 |
| Mercedes-Benz EQE SUV 300 | 200 kW / 270 CV | 580 km | 90,5 kWh | 83.400 € | 8,0/10 |
Conviene recordar que estos precios son PVP orientativos del fabricante, sin descuentos de concesionario, campañas puntuales ni ayudas como el Plan Auto+, cuyo importe vigente conviene consultar en la web oficial antes de cerrar cualquier presupuesto.
Para quien quiera contextualizar esta comparativa dentro del universo más amplio del eléctrico premium, resulta útil repasar también el enfrentamiento entre el Hyundai IONIQ 5 y el Tesla Model Y, donde la curva de carga DC y el coste a 100.000 km marcan diferencias de otro segmento pero con lógicas de software parecidas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál tiene más autonomía, el BMW iX o el Mercedes EQE SUV?
El BMW iX xDrive45 homologa hasta unos 600 km, frente a los aproximadamente 580 km del Mercedes EQE SUV 300. La diferencia es moderada y en uso real depende mucho del estilo de conducción y la climatología.
¿Qué diferencia hay entre iDrive 8 y MBUX Hyperscreen?
iDrive 8 (BMW) prioriza un diseño más reducido y una curva de aprendizaje corta; MBUX Hyperscreen (Mercedes) apuesta por una franja de pantallas de casi metro y medio de ancho, con más opciones visuales pero mayor tiempo de adaptación.
¿Cuál es más barato, el BMW iX o el Mercedes EQE SUV?
El Mercedes-Benz EQE SUV 300 parte de un precio orientativo inferior, en torno a 83.400 €, frente a los aproximadamente 88.700 € del BMW iX xDrive45.
¿Tienen conducción autónoma el BMW iX y el Mercedes EQE SUV?
No. Ambos ofrecen asistencias de Nivel 2, que requieren supervisión constante del conductor. Ninguno dispone hoy de homologación para conducción autónoma en carreteras españolas.
